No me importaría –he ahí la ironía-, pero soy la única persona que conozco que no piensa que sería fantástico ingresar en ‘un lugar de reposo’.”

La verdad es que conseguí este libro en el mismo kiosco donde compré “Rachel se va de viaje”, porque me gustó tanto que la siguiente vez que fui a coger el tren, ya fui directa a por más libros de esta autora. Había varios, y escogí este porque me pareció como muy intrigante ya que la chica es detective privada. Es el quinto libro de la “Familia Walsh”, sí, lo sé, no me los leí por orden. El de Rachel era el segundo y este es el quinto, pero… no es necesario seguir el orden porque no hablan casi de las historias de las otras hermanas. (Aunque debo reconocer que esto en un principio no lo sabía jeje).

Una cosa que me gustan mucho de estos libros (Familia Walsh) es que tienen un trasfondo impresionante. Unos temas por detrás que son muy… serios, por así decirlo. Si Rachel era alcohólica, Helen tiene depresión. Además de incluir en la trama toda la intriga (pistas, acciones para llegar a, diálogos importantes, personajes…) de la búsqueda del cantante desaparecido, la autora es capaz de introducir también tema tan difícil como es la depresión que está sintiendo durante todo el tiempo la protagonista. Y yo, que sinceramente nunca había leído sobre ello, y entiendo que un libro de ficción tampoco es un referente en el tema, me quedé asombrada de muchas cosas. No trata la depresión como un estado constante de tristeza o como algo que va minando la personalidad o vitalidad de Helen, sino como una constante en su vida. Algo con lo que tiene que tratar y seguir adelante. No quiero destriparos nada pero hay una escena en la que ella está por hacer algo muy catastrófico y simplemente lo planea como quien se hace una lista de la compra. No lo hace con pena o llorando, sino con total racionalidad.

Bueno, dejemos este tema porque me parece muy importante pero tampoco es todo sobre el libro. Tiene, como no, con esta autora siempre es así, momentos muy graciosos y simpáticos. Aunque he de reconocer que el de Rachel me pareció más gracioso, este tampoco se queda muy atrás. Helen está buscando una persona que ha desaparecido y cuenta con medios limitados, porque su negocio de detective privado (que creó por no saber qué más hacer con su vida) está de capa caída y casi no tiene fondos. Por lo que ese toque de intriga por la búsqueda del cantante desaparecido, también es un tema central en el libro.

Digamos que en los bordes, podemos encontrar otros temas como la familia (aunque muy por encima yo creo) y el amor. Este último tampoco se trata mucho pero le da un toque a la historia. Helen está ahora mismo saliendo con un hombre que está separado y tiene un hijo. Y, digamos que, no le gusta mucho que su exmujer se tome demasiadas confianzas con la casa, la vida o el propio exmarido, que no deja de ser el novio actual de Helen.

En cuanto a los personajes, se desarrolla muy bien el de la propia protagonista y el resto son bastante secundarios. Hay bastantes relacionados con el caso en el que está implicada Helen, pero no dejan de ser hilos que va siguiendo hasta el desenlace de la búsqueda.

Así que, en resumen, libro intrigante y divertido que tiene un trasfondo importante relacionado con la depresión que sufre la protagonista. Aunque choque que sea divertido con el tema de la depresión, la autora lo consigue (un objetivo que me parece impresionante de alcanzar por su parte). Con un toque de amor y mucho humor. Este es un libro que disfrutaréis seguro si os han gustado otros libros de la escritora.

  • Título: “Helen no puede dormir” (“Familia Walsh”)
  • Autor: Marian Keyes
  • Año: 2013
  • Editorial: Debolsillo (2014)
  • Páginas: 522
  • Género: Contemporánea, Intriga

Helen Walsh no cree en el miedo -es un invento de los hombres para conseguir los mejores puestos y más dinero-, pero lo que no puede negar es que el mundo se está desplomando a su alrededor. Es detective privado y tiene cada vez menos trabajo, la van a desahuciar de su piso y ahora vuelve a encontrarse con todos su demonios.

Y uno de ellos es Jay Parker, un ex novio encantador, aunque nada fiable, que le pide que localice a un cantante desaparecido. En cinco días Wayne Diffney tiene que tocar en un concierto muy importante, pero se ha esfumado sin dejar rastro.

La relación de Helen y Jay acabó tan mal que ella se pone enferma solo con oír su nombre. Además, ahora tiene un nuevo novio, Artie Devlin, muy considerado y muy sexy, y con quien se lleva de maravilla... Si no fuera por su ex mujer, que siempre está por casa, y por su hijo, que odia a Helen...

Pero ella nunca obedece las reglas, ni siquiera las suyas propias.