He nacido en Ginebra y pertenezco a una de las familias más distinguidas de aquella república, donde mis antepasados ocuparon cargos de consejeros y síndicos durante muchos años y mi padre desempeñó numerosos puestos públicos con honor y beneplácito general, y respetado por cuantos lo conocían por su integridad y su incansable atención de los asuntos públicos.”

Tengo que reconocer que este libro lo leí hace mucho tiempo. Lo encontré, como todos mis clásicos, en la feria del libro antiguo. Hay verdaderas gangas en estos sitios, sobre todo cuando se tratan de libros conocidos.

Es un libro que he releído muchas veces porque la verdad es que me chifla y el pobre está ya muy fastidiado de tantas vueltas que dio conmigo. De hecho, lo tengo todo marcado porque hay frases que me gustan mucho y que van apareciendo a lo largo de toda la historia.

La edición que he leído y tengo en mi haber, consta de: nota preliminar, prefacio, introducción a la edición. Vale, esto se me hizo eterno, pero, una vez empiezas la novela, engancha mucho. O al menos a mí me pasó, porque no tenía ni idea de la historia de Frankenstein antes de leerme el libro, más allá de su existencia.

¿Qué es lo primero que me llamó la atención de este libro? Pues dos cosas. La primera el inicio. Porque al comienzo real (fuera de notas previas) te encuentras con cartas de un hombre a su hermana que no tenía ni idea de quien era. Posteriormente te das cuenta de la relación que tiene con el doctor. Si sois como yo y no os agradan demasiado las novelas contadas mediante cartas, no os desaniméis, es una parte corta y creo que bastante amena. La otra, es que se pusiera en la piel del monstruo de Frankestein en lugar de contar su parte en tercera persona. También narra el inicio desde la perspectiva del doctor pero, a mí parecer, las escenas más crudas son las del monstruo.

Me gustó mucho cómo, Mary Shelley, refleja la sociedad humana y cómo y por qué de las acciones del propio monstruo. Tuvo un comienzo duro y la vida sigue dándole palos. Hay un momento, cuando se encuentra con una familia buena e intenta hablar con una persona invidente, que realmente pensé que iba a conseguir aceptación y comprensión, pero no fue así.

La autora, supo plasmar el comportamiento humano de una manera muy fiel. El cómo tememos y queremos destruir todo lo que no conocemos, como nos guiamos por las apariencias sin dedicar tiempo a conocer realmente a las personas. Es cierto, que este libro se escribió en una época anterior. Sin embargo, no creo que reaccionáramos de manera diferente en la actualidad. Simplemente, en mi opinión estudiaríamos al sujeto antes de intentar matarlo.

A pesar de conocer un poco sobre su historia, hasta que leí el libro no sabía cómo acababa, como de vengativo llegó a convertirse el monstruo de Frankenstein. Y bueno, el final es duro y realmente la novela es un conjunto de experiencias bastante malas que le van ocurriendo al monstruo desde que se despierta. Está llena de melancolía y obsesión, despierta en el lector una profunda compasión por el ser creado por el doctor Victor Frankenstein, despreciado y temido por todo el mundo.

En conclusión, ánimo si os toca una edición con introducción o prefacio muy largos, porque la historia engancha. Sé que muchas veces clásico se atribuye con muy lento o aburrido, pero realmente no es el caso. Os encontraréis con momentos muy tristes y momentos llenos de odio. No penséis que es una novela feliz, porque es todo lo contrario. Es impresionante como la autora plasma la sociedad de aquella época y los sentimientos y evolución del monstruo.

  • Título: “Frankenstein o el moderno Prometeo”
  • Autor: Mary Shelley
  • Año: 1818
  • Editorial: Ediciones Brontes (2012)
  • Páginas: 190
  • Género: Fantasía, Terror

Víctor Frankenstein crea un monstruo y le da la vida. Pero cuando lo consigue reniega de él. Este monstruo, de proporciones y fuerza descomunales, es incomprendido y odiado por todos y se venga de su creador iniciando una espiral de terror.