Mamá no viene.”

Descubrí este libro gracias a una lectura conjunta que organizó la editorial en Instagram y la verdad es que les estoy muy agradecida porque me ha encantado totalmente.

Es un libro cortito pero tan lleno de… todo. Es la leche, de verdad. Trata muchísimos temas que me parecen muy interesantes. Hay desde problemas de confianza, traumas de la infancia hasta relaciones toxicas. Pero la autora no los trata de manera abusiva o extremadamente negativa. Todo se centra en la superación y en la evolución de la protagonista.

Tengo que decir que la pluma de la autora es impresionante. A pesar de que yo siempre digo que no leo para sufrir, y creedme que hay partes algo durillas durante la historia, atrapa de una manera que no quieres dejar de leer el libro. De hecho, al ser una lectura conjunta teníamos pactados unos capítulos por días y me costaba muchísimo aguantarme.

Este es uno de esos libros en los que quieres entrar dentro de la historia, abrazar a la protagonista y decirle que todo estará bien. Bueno, y de paso matar a la madre, porque es una persona horrible. Nos os voy a engañar, la primera parte del libro es bastante triste y angustiosa. Tened en cuenta que la pobre Kiko tiene un equipaje enorme. Y poco a poco la autora va deshaciéndolo y mostrándote todo el interior.

Como ya os comenté antes, trata temas un poco peliagudos pero que la autora sabe llevar muy bien. Kiko es una chica con muy poca confianza en sí misma, que quiere el cariño y atención de su madre, y tengo que decir que esta es la persona más tóxica que me puedo imaginar. Además siente ansiedad ante situaciones sociales, como puede ser conocer a gente nueva, o tratar con personas con las que realmente no tiene confianza. Y bueno, hay por ahí un trauma de su infancia que os dejo descubrir por vosotros mismos. Así que, esta es la historia de Kiko y como se enfrenta a todo esto para sobrevivir y prosperar en su vida.

Los personajes están muy bien logrados. Es cierto que, quitando a los tres principales, la autora no se para demasiado a la hora de describirlos, pero lo emocionante es que se van mostrando a ellos mismos solamente con sus acciones. Y esto, para mí, es muy destacable, que la escritora lograra mostrarnos el mundo de Kiko, con las personas que habitan en él de forma tan completa, porque no deja de ser un mundo interior muy complejo.

Otra cosa que me gustó mucho es que, al final de cada capítulo, la protagonista hace un dibujo, ya que su pasión es la pintura. Creo que de esta manera el libro consigue mostrarnos exactamente qué hay en la mente Kiko, y nos descubre totalmente la personalidad, miedos y esperanzas de esta. Me ha parecido un detalle muy refrescante y muy útil.

En resumen, un libro que te atrapa, que trata muchísimos temas y que te hace querer abrazar a su protagonista. La pluma de la autora es alucinante y refleja muy bien la vida de Kiko, con sus traumas y sus problemas. Es una historia de superación personal muy bonita. Os la recomiendo muchísimo porque además es muy cortita.


  • Título: Estrella de mar
  • Autor: Akemi Dawn Bowman
  • Año: 2020
  • Edición: Fandom Books (2020)
  • Páginas: 400
  • Género: Ficción
  • Puntuación: 4,5 / 5⭐

Kiko siempre ha tenido dificultades para decir exactamente lo que piensa. Con una madre que le hace sentir insignificante y una herencia medio japonesa que no termina de entender ni aceptar, prefiere mantener la cabeza gacha, convencida de que una vez que ingrese en una escuela de arte y pueda marcharse de casa comenzará una nueva vida.

Sin embargo, no es admitida en la escuela que ella deseaba y, por si fuera poco, su tío, al que no puede ni ver, se traslada a vivir con ella y su familia. Cuando recibe una invitación de su amigo de la infancia para dejar su pequeña ciudad y darse una vuelta por las escuelas de arte de la costa oeste, Kiko se aferra de inmediato a la oportunidad, a pesar de todas las ansiedades y miedos que amenazan con retenerla.